Salta, localizada en una zona tropical, posee clima cálido, aunque con diferencias bastante marcadas en las distintas regiones, en función de lo variado de su relieve. La orientación de sus cordones montañosos influye en la distribución de las precipitaciones.

El altiplano o Puna se caracteriza por bruscas oscilaciones térmicas y escasas precipitaciones, que mayormente no superan los 200 mm anuales, y las temperaturas medias anuales del orden de los 10ºC, que corresponden al clima árido andino.

En la región este predomina el clima semiárido con estación seca, con un promedio anual de lluvias del orden de los 500 mm y temperaturas medias del orden de los 20º C, habiéndose registrado temperaturas de hasta 47º C en verano y de -5º C en invierno, marcada amplitud térmica propia de los territorios continentales.

En intenso contraste con las anteriores zonas, los valles, las quebradas y las sierras cuentan con un clima más benigno, lo que hace que en ellos se concentren las principales actividades agrícolas y el grueso de la población. Aquí los promedios anuales de precipitaciones alcanzan los 1.000 mm. En general los promedios de temperaturas en épocas estivales superan los 20ºC, y en época invernal las medias son inferiores a los 14ºC.