Debido a su gran superficie y a la peculiar distribución de su territorio, Salta posee una gran diversidad de relieve y paisaje. A lo largo de su superficie se presentan mesetas, valles, quebradas, llanuras y montañas.

Al oeste se encuentra la Puna, meseta ubicada a 3800 metros sobre el nivel del mar, la que se inicia al norte en la provincia de Jujuy. En el límite con Chile se encuentran algunas de las elevaciones montañosas más importantes, pertenecientes a los Andes. También hacia el este, en la denominada Cordillera Oriental, se encuentran varias cumbres que, en algunos casos se aproximan y en otros, sobrepasan los 6.000 metros de altura. Estos cordones encierran valles y quebradas. En los primeros, se encuentran las principales zonas agrícolas y las concentraciones de población de mayor significación. Al sur, la provincia presenta los encadenamientos de la Cordillera salto-jujeña, los que se enlazan con las Sierras Pampeanas representadas por las cumbres Calchaquíes.
En la parte este se encuentran las últimas elevaciones del sistema Subandino, de menor altura que las anteriores.