Desde el gobierno provincial, se implementó una política de fomento e impulso al sector privado. Todo ello acompañado de una intensa gestión pública en fuentes de financiamiento nacionales y federales, los cuales sumados a los fondos propios posibilitaron la concreción de miles de proyectos para empresas locales.

Se trabajó fuertemente en la creación de un mercado de capitales local, acudiendo a la utilización intensiva de financiamiento con el fin de viabilizar la radicación de proyectos productivos y la generación de fuentes genuinas de empleo.

Además se otorgaron beneficios promocionales con distintos instrumentos tradicionales y no tradicionales como: desgravaciones de tributos provinciales y diferimientos de impuestos nacionales, fideicomisos, préstamos de promoción y programas de inversión en títulos públicos.

El turismo, como área estratégica de gobierno, contaba con un mecanismo de promoción adecuado al sector basado en herramientas tradicionales, como créditos y no tradicionales como beneficios fiscales, lo que permitió que la oferta de plazas de alojamiento de la provincia crezca significativamente.

Las herramientas de promoción de inversiones aplicadas durante el período 1996-2005 de la administración Romero permitieron materializar inversiones productivas por un monto superior a los $685 millones, abarcando 2.280 proyectos.