El 28 de diciembre del año 2001 nuestra Provincia aprobó el Presupuesto correspondiente al año 2002.

La estructura de ese esquema presupuestario, que arrojaba déficit cero, marca un hecho muy relevante para nuestra Provincia, por demostrar que los esfuerzos de nuestra gestión de gobierno en materia de administración fiscal ha brindado sus frutos, permitiendo lograr el equilibrio entre los recursos y gastos corrientes y de capital, a pesar de la rebaja operada en los recursos de origen nacional.

En el Compromiso por la Independencia, las Provincias se comprometieron a adoptar el principio presupuestario del déficit cero, como único medio de atemperar el encarecimiento de las tasas de interés producidas por el desborde de la economía nacional, postergando, en consecuencia, sus necesidades de inversión y crecimiento.

A pesar del incondicional apoyo brindado y el consecuente sacrificio que ello implica por parte de las Provincias, la Nación dejó de cumplir, a partir de julio del año 2001, con el aporte mínimo garantizado, produciendo en consecuencia serios inconvenientes en el desenvolvimiento presupuestario y financiero del conjunto de Provincias.

El agravamiento de la situación en el segundo semestre del año 2001, llevó a que las Provincias, presionadas por las circunstancias y el riesgo en que incurrió la economía y la gobernabilidad de nuestro país, suscribieran laSegunda Addenda al Compromiso Federal por el Crecimiento y la Disciplina Fiscal. La Provincia de Salta suscribió este instrumento, juntamente con un Convenio Complementario, el día 29/11/01.

Pero lo más impactante y contradictorio de esta situación es que Salta, con gran esfuerzo, diseñó, aprobó y ejecutó un Presupuesto 2002 con déficit cero, tal como lo exigió la Nación, mientras que esta última presentó un presupuesto, para el presente ejercicio con un déficit fiscal de aproximadamente $ 3.000 millones.

La mejora en la captación de nuestros recursos provinciales y la reducción ocurrida en los gastos de funcionamiento de nuestra administración gubernamental, aplicadas con un criterio equitativo en materia de recaudación y priorizando las necesidades sociales y de desarrollo de nuestra Provincia en cuanto a la asignación de partidas de gastos, es lo que llevó a nuestra Provincia a materializar la posibilidad de obtener presupuestos con déficit fiscales cero.