A partir del 10 de diciembre de 1995, fecha en que asume Juan Carlos Romero a su primer mandato como Gobernador de la Provincia de Salta, se comenzó a trabajar con decisión y políticas claras en la Reforma del Estado Provincial.

El escenario provincial en ese momento se caracterizaba por una situación grave desde el punto de vista fiscal, con presencia de fuertes déficits fiscales, escasa capacidad de generación de recursos tributarios propios y una estructura estatal sobredimensionada y con fuerte peso en la economía provincial. Esta situación había producido un ahogo financiero que provocaba, entre otras cosas, inconvenientes para el pago, en tiempo y forma, de los compromisos con proveedores del Estado, de los salarios de los empleados públicos provinciales y de las obligaciones con nuestros jubilados; generando, de esta manera, graves problemas sociales en la población. La situación fiscal de la Provincia era caótica, influyendo sobre el nivel de actividad provincial.

La administración Romero realizó un importante esfuerzo en las distintas áreas de Gobierno para lograr  la deseada reforma.

Para poder cumplir con este proyecto de cambio que Salta requería, fue necesario elaborar una estrategia que se apoyara en ejes básicos para la transformación, entre los que se puede resaltar:

▪ La previsión y generación del cambio desde adentro de la organización estatal.

▪ El diseño de políticas públicas adecuadas que permitieran disminuir los gastos corrientes y los serios desequilibrios fiscales, originados fundamentalmente por el continuo crecimiento de la cantidad de empleados públicos, salarios y préstamos para financiar gastos corrientes, con un alto impacto en el endeudamiento.

 La eficientización del Estado, recuperando la capacidad operativa del sector público, que permitiera aprovechar los recursos económicos en un decidido mejoramiento de la Educación y la Salud.

 La generación de las condiciones de credibilidad necesarias para poder obtener el financiamiento internacional que permitiera dar resultados satisfactorios en el menor tiempo posible.

El desarrollo y mejoramiento de la infraestructura indispensable para brindar mayor equidad a los sectores más desprotegidos.