En las nuevas condiciones internacionales que plantea una economía cada vez más globalizada, la solvencia fiscal y la reducción de la deuda pública son las condiciones de posibilidad para el crecimiento económico. Todo esfuerzo que se realice en esa dirección, por costoso que pueda parecer en el corto plazo, redundará a mediano y largo plazo en beneficio de las economías provinciales y, por lo tanto, en el nivel de vida de su población. Esta es una premisa fundamental que mantuvimos para el logro de una más eficiente asignación de recursos en el sector productivo de la economía, ya que el financiamiento de los déficits reduce naturalmente la inversión privada.

Para atacar el problema del déficit público, nuestro Gobierno no sólo puso énfasis en el incremento de los ingresos, sino también en la reducción del gasto, a pesar de que la primera opción es la que siempre implica menores costos políticos.

Ingresos Corrientes:
En cuanto a los ingresos la intención fue obtener los mismos en función de la evolución de la actividad económica mediante gravámenes que resulten lo menos distorsivos posible. Con este objetivo en claro, obtuvimos un incremento del 17% de los Ingresos Corrientes entre 1995 y 2000. En 2002, y a pesar del incumplimiento de la Nación en el envío de fondos coparticipables, se registraron Ingresos Corrientes un 6% superiores a los correspondientes al año 1995.

Política tributaria:
Este comportamiento de los recursos provinciales es el resultado de una política tributaria que, desde el comienzo de nuestra gestión, contó con una serie de objetivos claramente definidos y necesarios para alcanzar el éxito, en cuanto a incrementar la capacidad de recaudación de los tributos provinciales. Los cuales pueden resumirse en lo siguiente:

▪ Formulación de un Proyecto Político dentro del cual se enmarcara la Reforma Fiscal deseada.

▪ Desarrollo Sostenido, indispensable para generar un aumento progresivo de los recursos del Estado.

▪ Coherencia, para lograr un sistema tributario claro, sin superposición de gravámenes, justo y eficiente.

▪ Concertación, de manera de obtener el máximo de consenso a fin de poder llevar adelante las medidas necesarias.

▪ Previsibilidad, con el objeto de que tanto los agentes económicos como el mismo Estado Provincial conozcan ex ante y de manera definida las reglas de juego tributarias, sus obligaciones y sus beneficios. Esta es una de las premisas fundamentales para la radicación o el emprendimiento de nuevas inversiones.

▪ Sistematización, necesaria para obtener un mayor grado de eficiencia en la recolección de los recursos.

De acuerdo a estos objetivos, se aplicaron una serie de medidas tendientes a hacerlos efectivos. Entre las más importantes se puede resaltar:

▪ Implementación de un Sistema de Administración Tributaria.

▪ Actualización del Código Fiscal que rige la relación entre el Fisco y el Contribuyente, concertada con la participación de los distintos Sectores Económicos, Organismos Profesionales e Instituciones Académicas.

▪ Puesta en marcha de un sistema de control de tráfico de productos que ingresan y egresan de la jurisdicción provincial.

▪ Tercerización de parte del control y de la cobranza de la recaudación que se genera.

▪ Rebaja de alícuotas de algunos tributos (Actividades Económicas o Ingresos Brutos), disminución y exención de gravámenes a la producción primaria, construcción, industria y agencias de viaje.

▪ Sanción de leyes con ventajas impositivas para promover los sectores relacionados con el Turismo, la Minería y el Agro, los que son claves para el desarrollo y crecimiento económico provincial.

▪ Colaboración e intercambio de información fiscal con el Organismo Nacional Recaudatorio (AFIP).

▪ Perfeccionamiento de la Seguridad Jurídica Tributaria Provincial.

El objetivo perseguido en la captación de los recursos de origen provincial consistió en bajar las alícuotas, pero al mismo tiempo mejorar el control de la evasión, aumentando la masa de contribuyentes y la fiscalización que sobre los mismos se practica. El objetivo perseguido se cumplió con creces, obteniéndose un crecimiento del 47% en la recaudación total entre 1995 y 1999.

Según un estudio privado (CIEES) nuestra Provincia ha sido clasificada como una de las que registran los valores más altos de recaudación provincial como porcentaje del Producto Bruto Geográfico, lo que refleja claramente la mayor eficiencia y la menor evasión registrada en el cobro de los recursos tributarios. Durante los años 2001 y 2002 nuestra recaudación provincial no ha podido escapar a las consecuencias de la crisis económica del País,  no obstante lo cual, se registran caídas mucho menores que las registradas en el caso de los tributos nacionales.

Hemos trabajado para reducir los niveles de evasión, para aliviar la carga tributaria general y favorecer la actividad económica.

Gastos corrientes:
Para entender la evolución del gasto público sirve analizar el gasto público por habitante, por ejemplo en 1995 equivalía a $921, y en 2003 llegó a $737. Este indicador nos muestra una reducción del 20% en el período, contundente resultado del esfuerzo realizado en materia de contención de gasto.

Esta disminución del gasto se efectuó en un marco de aumento de la eficiencia y productividad del sector público, lo que permitió mejoras en la prestación de los cometidos esenciales del Estado:  educación, salud y seguridad, que se plasma en distintos indicadores de producción y calidad como también en importantes reducciones en los índices de repitencia escolar, y en las positivas reducciones de los índices de mortalidad infantil y materna. Es interesante recordar que Salta entre 1995 y 2005 duplicó el crecimiento demográfico nacional.

Si se analiza el gasto primario, es decir aquél que surge de descontar al total del gasto el pago de intereses de la deuda pública, la reducción es aún más importante. El concepto de gasto primario tiene por propósito hacer referencia a aquellos niveles de gasto con mayor flexibilidad presupuestaria, constituyéndose el control de los mismos en el objetivo para lograr una mejora en la situación fiscal.

Cabe destacar que la disminución obtenida en los Gastos Corrientes se ha logrado pese a que Salta ha debido hacerse cargo de la provisión de servicios básicos de Educación y Salud, que antes eran responsabilidad del Gobierno Nacional y que fueron transferidos a la Provincia. Si se tiene en consideración este factor, la baja relativa de gasto es aún mayor, ya que en 1995 los servicios mencionados eran provistos por la Nación.

Nuestros esfuerzos presupuestarios nunca afectaron  a las Areas de Salud, Educación y Seguridad, cuyos recursos se asignaron en concordancia con el crecimiento de la población y las mejoras producidas en la calidad de los servicios brindados. También se incluyó dentro de la reforma del Estado la problemática del empleo público y su régimen laboral. Nuestra administración implementó, en el inicio de su gestión, un programa de racionalización orientado a dotar a cada organismo del sector público, de una combinación de jubilaciones anticipadas, retiros voluntarios y reinserción mediante acciones de capacitación, complementado con la incorporación de tecnología informática y comunicaciones.

Además se trabajó en el ámbito del Ministerio de Educación, como experiencia piloto, en la reingeniería de los procesos tendiente a la erradicación del desorden administrativo y la duplicidad de tareas, la eliminación de tareas que no agregaran valor al proceso y la optimización de los flujos de trabajo administrativo. Luego dicho proceso continuo siendo implementando en el resto de la administración pública.

Se ha ejecutado el proyecto de “Sistema Integral de RR HH y Gestión Documental”, que comprende la liquidación de haberes con recibo único, administración del legajo único informatizado y administración de las plantas orgánico-funcionales.  Dicho proyecto producía un ahorro mensual de $1.000.000. Estas acciones se complementaron con la limitación del aumento de personal de planta permanente y contratado, evitando incurrir en prácticas habituales del pasado. Por otro lado, la implementación del Proyecto de Reforma Integral de la Administración Financiera nos permitió estimar un ahorro anual del 2% de las erogaciones corrientes, a través de la racionalización de los procesos administrativos y la mayor eficacia en la captación y asignación de los recursos públicos.

 En virtud de la prudencia fiscal que hemos aplicado desde 1996, estas medidas de contención del gasto pudieron llevarse a cabo de manera justa y equitativa.  Se han realizado ajustes salariales sólo en los sectores que contaban con mayores ingresos, sin afectar las remuneraciones del personal de planta permanente.  También hemos aplicado una reducción en los gastos de funcionamiento de todos nuestros Organismos de Gobierno; revisado y rescindido algunos contratos. Como puede apreciarse, es posible realizar recortes selectivos sin afectar a los más desfavorecidos ni a los servicios básicos que debe brindar todo Estado responsable.

Déficit Fiscal:
Como consecuencia de los esfuerzos realizados en la obtención de mayores ingresos y reducción de gastos corrientes, Salta tiene superávit económico en forma consecutiva desde 1996, mientras que en 1995 se había observado un fuerte déficit. Además, a partir del año 2001 contamos con un resultado financiero primario positivo.