CRPM: “The Conference of Peripheral Maritime Region”
Seminar on Regions and Globalisation
Azores, Ponta Delgada
23 Junio 2006
Palabras del Dr. Juan Carlos Romero

Deseo agradecer a los organizadores de este evento, la posibilidad de exponer nuevamente ante tan calificado auditorio, mis experiencias como Gobernador de la Provincia de Salta, en cuanto a las reformas locales realizadas y los emprendimientos regionales impulsados para una mayor equidad de la zona geográfica mas postergada de mi país.

Me encuentro transitando los últimos meses de mi gestión como Gobernador que durante 12 años ejercí en la Provincia de Salta. Estado subnacional ubicado al noroeste de mi país, Argentina, que limita con tres países, Chile, Bolivia y Paraguay y con otras seis provincias. Tiene una superficie de aprox. 155.000 km2 y una población de 1.100.000 habitantes.

Como ya expuse en otra oportunidad, mi desafío inicial fue la de realizar una profunda reforma y ordenamiento del Estado, para lograr una adecuada gobernabilidad y poder autogestionar mi Provincia, con escasa dependencia del nivel central de gobierno.

Es así que impulse acciones en este sentido, entre las que puedo mencionar como más importantes, las siguientes:

 La elaboración de un plan estratégico de gobierno, que en base a las fortalezas y debilidades existentes, permitiera garantizar y concretar la visión de un gobierno moderno, eficiente, eficaz, previsible, sustentable y al servicio de los ciudadanos.

 Creación de un marco de “seguridad jurídica” a través de un conjunto considerable de leyes.

 Diseño de políticas públicas adecuadas que permitieron disminuir los gastos corrientes y los serios desequilibrios fiscales.

 Gestión en los servicios públicos, agua, energía, también el Banco Provincial de Salta, los juegos de azar y la transferencia de la Caja de Jubilaciones, con un control férreo del Estado, a través de un Ente Regulador, para mejorar los servicios de los ciudadanos, fundamentalmente de los de menores recursos, con subsidios a los que no pueden pagar y compromiso del Estado en invertir.

 Como no somos dogmáticos, creamos una empresa de transporte de colectivos metropolitana, con 100 unidades nuevas, que junto al sector privado, incrementará en 400.000 los pasajeros.

 La generación de las condiciones de credibilidad necesarias para poder obtener financiamiento internacional, con créditos directos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, que ayudaron en el proceso de reforma.

 La incorporación de conceptos modernos de administración, como la reingeniería de procesos y tecnología, a través de sistemas de gestión de última generación, informática y telecomunicaciones, para lograr eficacia y eficiencia y hacer mas transparentes los procesos de gobierno.

 Fijación de políticas públicas consensuadas vinculadas al Desarrollo Humano a mediano plazo, que trasciendan la gestión del gobierno de turno.

 Inversión en infraestructura.

 Apoyo al sector productivo.

 Apoyo decidido al Desarrollo Humano y al Capital Social, a través de políticas publicas de fuerte respaldo a la Educación, la Salud, la infraestructura social y la vivienda.

Pero, si bien este esfuerzo fue necesario, no fue suficiente para lograr revertir las deficiencias estructurales instaladas en la región norte de mi país.

Como analizaré mas adelante, soy un ferviente defensor y hacedor del regionalismo, por ello deseo previamente definir algunos conceptos importantes y realidades que sirven para el análisis.

Hoy no se ponen en duda las repercusiones de la globalidad en los ámbitos político, económico, social o cultural. Las diferencias actuales de opinión se relacionan con la valoración que se otorga a la envergadura de los aspectos adversos de esas repercusiones para la sociedad y especialmente, las comunidades del Tercer Mundo, muchas de las cuales aun viven en condiciones atrasadas.

No olvidemos que en Latinoamérica, en general, un 10 % de la población concentra el 45 % de los ingresos, mientras que el 10 % más pobre apenas alcanza a concentrar el 1,5 % de las riquezas.

Asimismo, uno de los últimos informes de la CEPAL establece que de los 512 millones de habitantes de Latinoamérica, 222 millones viven en la pobreza y de ellos 96 millones sobreviven en la indigencia.

Más allá del Estado, en la nueva arquitectura global, lo que debe considerarse es el rol del regionalismo. Se parte aquí de la premisa de que a causa de las interacciones existentes entre el nivel regional y el mundial, la integración regional no puede ser considerada en forma aislada de las instituciones globales. En consecuencia, se visualiza al elemento regional como un aporte decisivo para la adaptación de los estados territoriales a las nuevas realidades del contexto mundial y a las necesidades de un nuevo orden. Aunque el Estado resigne parte de su autonomía de decisión a favor de las estructuras regionales, gana sin lugar a dudas mayor capacidad de acción frente a los desafíos de la globalización. En definitiva, el regionalismo no reemplaza al Estado territorial, sino que lo confirma en su ámbito de decisión primigenio.

En este sentido, siendo Senador Nacional y Convencional Constituyente de mi país, impulse en la reforma constitucional de 1994 la descentralización del poder y la integración regional, tanto nacional como supranacional a través del art 124 que dice: “las Provincias podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer los órganos con facultades para el cumplimiento de sus fines”, plasmando de esta forma, acciones concretas en este orden como el Tratado de Integración del Norte Grande Argentino de 1987.

Cave destacar que el Norte Grande Argentino, de la cual Salta es parte, esta integrado por 9 provincias y representa un 20% de la población del país, con sus 7.400.000 habitantes, un 20% de la superficie con los 7.400.000 km2 y un 8,12% del PBG Nacional.

Esta Región es extremadamente rica y en conjunto, con una economía de escala realmente importante en todos los rubros de la producción, que la hacen sumamente competitiva, ya que tiene una gran producción agrícola ganadera, con significativas producciones de soja, poroto, tabaco, algodón, citrus, azúcar, te, yerba mate, maíz, vid, olivo y aromáticas, como también minería, gas y petróleo.

El escaso desarrollo de las economías regionales acarrea problemas serios y difíciles de revertir en el corto o mediano plazo.

Uno de ellos es la calidad de vida, basta con observar que mientras en la Región del Norte Grande Argentino el PBG per capita es de U$S 1.200, en el resto de las regiones es el doble y en la Capital Federal el triple.

Otro fenómeno observado que se repite, como fenómeno global en todas las regiones, es el proceso migratorio, que se presenta como la cruda realidad de los terribles desequilibrios sociales y distributivos que se viven en diferentes zonas del planeta. Basta analizar en mi Provincia que más del 8% de las prestaciones en los hospitales públicos son practicadas a ciudadanos de países limítrofes.

La gente migra en busca de una mejor calidad de vida “incierta”, porque para muchos la “certeza” del lugar en donde nacieron significa imposibilidad de acceder a los servicios básicos, pobreza, hambre y muerte prematura.

Hoy debemos comprender que nos encontramos ante un escenario signado por características muy particulares con un lógico acomodamiento y adaptación de los países y regiones a raíz de distintos factores, entre ellos, como ya mencione, el fenómeno global, la necesidad de competitividad, la urgencia de encontrar los caminos para un capitalismo más social, la producción en escala, los flagelos del terrorismo y la droga, entre otros.

Como mencione anteriormente, es parte de mi esencia la lucha por la integración regional, venimos trabajando, junto a otros Gobernadores y autoridades de los países vecinos, en un proyecto regional de alto impacto como es el Proyecto del Corredor Bioceánico Norte, uniendo el Puerto de Mejillones -Chile-, con el de Santos -Brasil-, a través de una integración vial, ferroviaria, energética, turística y cultural, como una iniciativa de desarrollo fundamental para viabilizar el crecimiento económico social del Norte Argentino.

Todo ello mediante la ejecución de Proyectos de Inversión en Infraestructura Social y Productiva, provinciales e interprovinciales, de manera de corregir las asimetrías mejorando la calidad de vida de la población y permitiendo la sustentabilidad de emprendimientos productivos. Este proyecto involucra a 7,5 millones de habitantes en el norte de mi país, pero si se toma la zona de influencia de los países comprometidos asciende a 30 millones.

Quienes hoy gobernamos, estamos inmersos dentro de una sociedad del conocimiento con tecnología, cambios vertiginosos y procesos dinámicos que paralelamente nos brinda herramientas valiosas, pero nos demanda también mayor agilidad, creatividad y dedicación para hallar los caminos que le permitan una mejor y más equitativa calidad de vida a nuestros semejantes.

Muchas gracias.