Hace once años soy Gobernador de la Provincia de Salta, con un territorio de 155 mil km2 aproximadamente, 1.100.000 habitantes y con una ubicación mediterránea en el Noroeste Argentino, lindando con tres países, Chile, Bolivia y Paraguay y seis provincias.

El debate que se abre en este foro sobre las culturas en Europa y en América Latina, tiene una gravitancia medular en esta región por las implicancias que genera, la ubicación geográfica, la historia y las características propias del subcontinente y dentro de él, de las zonas postergadas, debido a la concentración del poder y al escaso desarrollo de las economías regionales.

Leía hace apenas unos días las polémicas desatadas, los desacuerdos y los resultados de la cumbre de Ministros de Justicia y del Interior de los países de la Unión Europea, realizada en Finlandia, sobre el incesante flujo de inmigrantes a Europa, fundamentalmente a través de España e Italia,

Este proceso migratorio es un fenómeno global que se presenta como la cruda realidad de los terribles desequilibrios sociales y distributivos que se viven en diferentes zonas del planeta. Basta analizar en mi Provincia que más del 8% de las prestaciones en los hospitales públicos son practicadas a ciudadanos de países limítrofes.

No olvidemos que en Latinoamérica, en general, un 10 por ciento de la población concentra el 45 por ciento de los ingresos, mientras que el 10 por ciento más pobre apenas alcanza a concentrar el 1,46 por ciento de las riquezas.

Asimismo, el último informe de la CEPAL establece que de los 512 millones de habitantes de Latinoamérica, 222 millones viven en la pobreza y de ellos 96 millones sobreviven en la indigencia.

Ahora, si nos remitimos a los acontecimientos históricos y al escenario de realidades contemporáneas, podremos entender que no es un fenómeno ajeno a lo sucedido a lo largo de los tiempos.

Cuando en el siglo XV Europa salio a conquistar los nuevos continentes, por razones expansivas, económicas y políticas, fue creando una nueva cultura entrelazada con las ya existentes y las fue desplazando hasta imponer sus costumbres.

En la época colonial, Salta pertenecía a la franja del territorio americano comprendido en el Alto Perú, es decir el camino obligado del comercio y las expresiones culturales, que permitió una época de esplendor que hoy perdura y que se refleja en el trazado ciudadano y la arquitectura.

Debo expresar que cada vez que veo uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del mundo, como son las tres momias del Llullayllaco y todo el ajuar, de más de 500 años, enterradas en la puna de mi Provincia, a más de 4500 m de altura, no puedo estar ajeno a la riqueza de las culturas de diferentes ètnias que habitaban Latinoamérica.

Las épocas de posguerra también fueron definitorias a la hora de los grandes movimientos de población de Europa a América Latina.

De hecho, estos altos flujos migratorios incidieron nuevamente en la conformación de esta cultura, ahora cosmopolita, que hoy muestran nuestros países y especialmente el mío.

Como sabemos, el aumento de la actividad productiva en las ciudades y la desaceleración económica en las regiones de la periferia o países, promueve el proceso migratorio de personas pobres, con baja capacitación, hacia los grandes centros urbanos y también entre países. Esto genera asentamientos precarios, donde se reproduce la pobreza y se profundiza la desigualdad.

Hoy aquellos procesos tienden a revertirse, existen grandes desplazamientos de personas desde América, África y Asia hacia Europa, en busca de una mejor calidad de vida “incierta”, porque para muchos la certeza del lugar en donde nacieron significa imposibilidad de acceder a los servicios básicos, pobreza, hambre y muerte prematura.

En cuanto al movimientismo debo decir que América Latina se ha convertido en un ícono de este fenómeno, como forma de expresión de disconformidad de las políticas de estado y de sus representantes y mi país lejos de estar ajeno a ello, llevó el estandarte en varias oportunidades.

Creo que el movimientismo cobra identidad de acuerdo a las circunstancias que se van generando y puedo mencionar como ejemplos los piqueteros, organizados por el alto índice de desocupación motivo de las malas políticas regionales; el cacerolazo, que terminó con un gobierno constitucional por su terrible desempeño; los ahorristas, estafados por la gran devaluación luego de la profunda crisis política, social y económica del 2001, solo por mencionar algunos.

Salta no estuvo al margen de ello y justamente en las zonas petroleras de mi provincia y de Neuquén se generaron acciones movimientistas, mencionadas en el documento de base de este Foro, como consecuencia de un proceso incompleto de privatización de la petrolera del estado YPF, donde falto una política estratégica nacional de desarrollo sustituto y capacitación. Este hecho generó que una vez que los trabajadores gastaron sus indemnizaciones en proyectos no sustentables, se unieran en los reclamos que se mencionan.

Hoy debemos comprender que nos encontramos ante un escenario signado por características muy particulares con un lógico acomodamiento y adaptación de los países y regiones a raíz de distintos factores, entre ellos, el fenómeno global, la necesidad de competitividad, la urgencia de encontrar los caminos para un capitalismo más social, la producción en escala, los flagelos del terrorismo y la droga, entre otros.

Dentro del esquema de ejes planteados, creo que se debe hacer especial hincapié en el referido a la sociedad del conocimiento y las comunicaciones.

En efecto, el avance tecnológico, informático y comunicacional que se ha desarrollado hacia fines del siglo XX, es únicamente comparable a la incidencia cultural, social, política y económica de la imprenta en la edad media.

Basta con comprender que el abordaje estructurado del conocimiento, que nuestra generación ha tenido, fue suplantado súbitamente por la selectividad de las diferentes temáticas en forma casi infinita a través de los hipervínculos.

Es tal el fenómeno del manejo de la información “on line”, que haciendo una comparación jocosa, digo: – Que cuando llueve en Buenos Aires, compran paraguas los salteños, que estamos a 1600 km de distancia.-

Creo que la globalización, la degradación ecológica, la exclusión social y los crecientes conflictos internacionales ilimitados, son las características fundamentales que signan a este siglo XXI.

Por ello, nosotros, que tenemos la responsabilidad, cada uno a su nivel, de contribuir a mejorar la calidad de vida de nuestros semejantes, debemos concentrarnos en la gobernabilidad.

Este fue mi desafío cuando asumí como Gobernador de la Provincia de Salta y centré la acción de gobierno en los siguientes ejes:

” La elaboración de un plan estratégico de gobierno, que en base a las fortalezas y debilidades existentes, permitiera garantizar y concretar la visión de un gobierno moderno, eficiente, eficaz, previsible, sustentable y al servicio de los ciudadanos.

” Creación de un marco de “seguridad jurídica” a través de un conjunto considerable de leyes.

” Diseño de políticas públicas adecuadas que permitieron disminuir los gastos corrientes y los serios desequilibrios fiscales.

” Gestión en los servicios públicos, agua, energía, también el Banco Provincial de Salta, los juegos de azar y la transferencia de la Caja de Jubilaciones, con un control férreo del Estado, a través de un Ente Regulador, para mejorar los servicios de los ciudadanos, fundamentalmente de los de menores recursos, con subsidios a los que no pueden pagar y compromiso del Estado en invertir.

” Como no somos dogmáticos, creamos una empresa de transporte de colectivos metropolitana, con 100 unidades nuevas, que junto al sector privado, incrementará en 400.000 los pasajeros.

” La generación de las condiciones de credibilidad necesarias para poder obtener financiamiento internacional, con créditos directos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, que ayudaron en el proceso de reforma.
” La incorporación de conceptos modernos de administración, como la reingeniería de procesos y tecnología, a través de sistemas de gestión de última generación, informática y telecomunicaciones, para lograr eficacia y eficiencia y hacer mas transparentes los procesos de gobierno.

” Fijación de políticas públicas consensuadas vinculadas al Desarrollo Humano a mediano plazo, que trasciendan la gestión del gobierno de turno.

” Inversión en infraestructura.

” Apoyo al sector productivo.

” Apoyo decidido al Desarrollo Humano y al Capital Social, a través de políticas publicas de fuerte respaldo a la Educación, la Salud, la infraestructura social y la vivienda.

Pero debemos saber que nuestros esfuerzos aislados y las políticas de desarrollo locales no tendrán éxito en regiones como la nuestra si los responsables de las políticas económicas de los países, regiones o provincias más desarrolladas se mantienen ausentes y no muestran voluntad política para proporcionarles la guía y recursos que necesitan.

Por ello y como hice referencia anteriormente, el desafío del siglo XXI será sin dudas, lograr articular todas las herramientas financieras, humanitarias, de organismos internacionales y políticas para luchar contra la exclusión social, el terrorismo y sus represalias, el acceso universal a los servicios básicos y la preservación del medio ambiente, como condiciones indispensables para una mejor calidad de vida de nuestros semejantes.