La salud volvió a ser un bien común luego del estado de abandono en el que se encontraba el sistema cuando asumimos en 1995, el cual había llegado a extremos tales como la evacuación de enfermos por no poder atenderlos en servicios de cirugía.

En el marco de la política de salud se procedió al ordenamiento del ministerio. Se ordenaron los servicios en hospitales y centros de salud, corregimos el severo desabastecimiento en que se encontraban los hospitales públicos, con el aprovisionamiento de insumos.

Se modernizaron los quirófanos en el Hospital San Bernardo, se proveyó de instrumental y equipos a los hospitales del interior.

La mejor y mayor disposición del servicio de salud concebido con otra dinámica, pensado para la gente, motivo un crecimiento de la demanda. La obra estaría incompleta si no destacáramos el esfuerzo que desarrollaron los profesionales y empleados trabajadores de la salud.

Sin duda su vocación de servicio se vio estimulada al contar con medios, infraestructura, y equipamiento para atender las necesidades de salud.

Queremos destacar la vocación de quienes en lugares alejados, lucharon para que la igualdad en la prestación de servicios de salud sea una regla para todos los salteños, para que no sea solamente un privilegio para las grandes ciudades o para quienes tienen recursos.

El objetivo fue llevar adelante una política de salud que de igualdad de oportunidades al acceso a los servicios para todos los salteños. Creemos que una Provincia ordenada pudo cubrir y financiar estos servicios.

La implementación del Hospital Público de Autogestión que se iniciara en 1998, concibiendo a los hospitales como entes descentralizados cuyo objetivo es mejorar permanentemente la salud a la población bajo su responsabilidad, asegurando su gratuidad. Se busco hospitales más equitativos, participativos y solidarios; con profundos cambios en su cultura organizacional, que optimicen su eficacia, eficiencia y calidad en la atención integrada e integral de la salud de todos los salteños.

El uso más optimo de los recursos disponibles, ha permitido lograr la cifra más baja de Mortalidad Infantil y Materna en la historia de la Provincia.
Desde abril de 1997 no se registro ningún caso de Cólera, con ello demostramos que la eficacia de las acciones implementadas en la prevención de la enfermedad y promoción de la salud para combatir este flagelo, que desde 1992 azotaba nuestra Provincia.

Asegurar el derecho a la salud fue mi compromiso. En eso empeñe mi palabra de salteños. Así se cumplió.