Con
la finalidad de mejorar la imagen de la capital
provincial, el Gobierno de Salta desarrolló
un programa de Recuperación del Casco
Histórico, cuyo objetivo fue la puesta
en valor de una importante área urbana
que conserva características arquitectónicas
de gran atractivo. El programa incluyó
la recuperación de templos y edificios
públicos, adoquinado de las calles perimetrales
de la plaza 9 de Julio, instalación de
nuevos sistemas de iluminación en corredores
turísticos, recuperación de paseos
públicos, etc.
Entre
los edificios restaurados, pintados e iluminados,
se destacan la Catedral Basílica; el
palacio Solá, en cuya parte alta ahora
funciona el Museo de Arte Contemporáneo;
el ex Consejo General de Educación, donde
se instaló el Museo de Arqueología
de Alta Montaña; y el Cabildo Histórico,
todos emplazados alrededor de la plaza principal.
También fueron objeto de restauración,
pintura exterior e iluminación, el Convento
de San Bernardo, el edificio de la Jefatura
de Policía, el palacio legislativo, la
sede de la Corte de Justicia, el ex Banco Hipotecario,
la sede de la Dirección General de Personal,
la Dirección de Vialidad, entre otros.
La
plaza 9 de Julio se transformó en un
centro de atracción turística
en sí misma, con la repotenciación
del sistema lumínico, la unificación
de mobiliario de las confiterías y restaurantes
y el nuevo aspecto que brindan los edificios
circundantes, a lo que se suma la apertura de
nuevos locales comerciales, a tono con la categoría
del paseo.
También
se mejoró la iluminación de otras
importantes áreas, como la plaza Belgrano,
el Paseo Güemes y la plaza de la Legislatura.